Inicio estas líneas con una idea de Les Brown:

“Apunta a la luna. Incluso si fallas, aterrizarás en las estrellas”.

Esta frase nos remite a lo importancia de plantear objetivos e introduce el tema de hoy, el cual es compartir nuestra experiencia con la metodología OKR.

Como empresa teníamos la inquietud acerca de cómo crecer y mejorar. Esto nos generaba preguntas:

  • ¿Qué podemos hacer para ser mejores en lo que hacemos?
  • ¿Cómo hacemos para sostenernos y crecer en un mercado tan complejo, incierto, y desafiante?
  • ¿Cómo desarrollamos una mayor sinergia entre nuestra gente, y en los equipos?
  • ¿Qué podemos hacer para mejorar el desempeño de nuestra gente, de los equipos, de la empresa?
  • ¿Cómo contribuimos a mejorar la experiencia de trabajo de las personas que son parte de Inthegra?

A partir de estas interrogantes comenzamos a indagar sobre métodos que mejoren la experiencia y rendimiento empresarial. Esta búsqueda nos llevó a la metodología OKR, que se da a conocer a partir de sus resultados en Google. Es un sistema de trabajo orientado a la mejora del desempeño individual, de los equipos, y la cual contribuye a incrementar el rendimiento en las compañías.

El libro “Mide lo que importa” de John Doerr abrió nuestro compás de investigación sobre la metodología, y nos llevó a pensar el cómo adaptar la misma a nuestra cultura, necesidades y expectativas.

Es importante acotar que como empresa nos sentimos identificados con los principios que sostienen este método, tales como  la prioridad que se da al  foco en objetivos y resultados en cortos ciclos de tiempo que agreguen valor a la estrategia de la empresa;  la suma de esfuerzos para garantizar entregas cuantificables y verificables; la importancia que da al principio de transparencia en la determinación, seguimiento y evaluación de los OKR, los cuales se hacen públicos a todos los integrantes de la empresa; la contribución que genera para incrementar el trabajo en equipo y la cooperación. En la metodología valoramos el que se genere la participación horizontal de los miembros de la empresa, así como también  el principio de respeto a la identidad e integridad de cada colaborador y de los equipos que conforman la compañía al determinar objetivos coherentes y motivadores.

Realizamos una propuesta OKR a fin a nuestra cultura y posibilidades. Nos propusimos ciclos de rendimiento de 1 mes, con la intención de aumentar este tiempo a ciclos trimestrales. Implementamos inicialmente con los equipos de staff, y desde la experiencia surgida mejorar aspectos metodológicos de nuestro diseño. Progresivamente avanzamos con los equipos operativos.

Los OKR son insuficientes si no se acompañan de feedback y conversaciones, ya que  estas instancias humanizan el método, y son las que incrementan el sentido colaborativo. Para tal fin, diseñamos distintos espacios conversacionales en el ciclo, desde su inicio hasta la retrospectiva final, apoyándonos en la experiencia dada en el proceso y los aprendizajes que se obtienen.

Para la coordinación  de la metodología se definió un rol moderador que asegura su cumplimiento, un OKR Master, pensando a partir de los roles agiles de la metodología Scrum. Orientado a moderar las instancias de conversación y feedback, implementar herramientas de promuevan  el  reconocimiento de lo individual y grupal, quien  contribuye a estimular la autorreflexión para el aprendizaje, clarifica definiciones y alcances, e  incentiva al logro de las metas propuestas.

Es importante referir que debido a los ciclos cortos de un mes con los que llevamos nuestra ejecución del método, cada equipo determina un conjunto posible de objetivos, y cada colaborador se propone una meta individual que aporte a su compromiso, desarrollo de competencias y profesionalización.

Ya hablando de resultados, la implementación de los OKR ha generado en los equipos que siguen la metodología una mayor  sinergia y comunicación grupal, el surgimiento de nuevas iniciativas, la mejora en la calidad de los entregables, el aprendizaje y experiencia de profesionalización que cada uno de los colaboradores que refieren estar adquiriendo; y finalmente, una coordinación de acciones más eficiente.

Para concluir, seguimos dándole forma a la metodología conforme a nuestro ser y hacer, reconociendo lo virtuosa que está haciendo para la empresa y los equipos, así como también para cada una de las personas que conforman a Inthegra.

Nimsi Chavez

Nimsi Chavez

Psicóloga. Coach Ontológico Senior. Actualmente se desempeña como Responsable de RRHH en Inthegra.