Estos son tiempos en donde el cambio es la constante que exige su gestión a través de la adaptabilidad y la capacidad de accionar asertivamente.

Las empresas, los emprendimientos, las instituciones y los liderazgos son desafiados continuamente por este entorno que exige agilidad, consciencia, aprendizaje y flexibilidad. Entre los desafíos que surgen en los distintos entornos anteriormente mencionados y para los líderes, está la construcción del sentido de propósito y en consecuencia de la identidad de pertenencia entre las personas o colaboradores que conforman los sistemas de trabajo.

Esta inquietud compartida orienta a preguntas como las siguientes:

  • ¿Qué hacer para que los colaboradores se identifiquen con el negocio y trabajen con mayor disposición, talento, compromiso y participación?
  • ¿Cómo desarrollar equipos integrados, comprometidos y orientados a la estrategia del negocio?
  • ¿Cómo lograr que las personas encuentren sentido de propósito y pertenencia en su hacer, y en el lugar donde ejecutan ese hacer?

Y podríamos continuar con preguntas de este tipo.

Mi intención en este texto es ahondar brevemente en el sentido de propósito y la identidad de pertenencia.

El sentido de propósito en la vida es un tema con implicancias filosóficas que puede contribuir en la experiencia de buen vivir en las personas. La falta de propósito implica experimentar la falta de sentido del hacer y del ser, lo que impacta en las acciones, en los comportamientos, en el mundo emocional y finamente en la convivencia con el entorno o en lo social.

El tener propósito o sentido de propósito orienta a las personas a sostener un ánimo o intención de hacer o no hacer algo, y esta intencionalidad responde a una pregunta clave: ¿Para qué? ¿Para qué estoy acá? Siendo amplio el panorama de aplicación a esta interrogante:  la vida, la familia, la pareja, la ciudad, el empleo, el trabajo, etc.

¿Qué propósito significa para mi laborar en este lugar? ¿Para qué lo hago? Son inquietudes que pueden darse de manera explicita o inconsciente en las personas que conforman la empresa. Lo que constituye que el tema pase a ser una invitación a la reflexión, la consciencia y la ejecución de acciones de parte de los lideres para que los colaboradores perciban o consideren que su propósito individual tiene oportunidad de desarrollarse dentro de su quehacer dentro del negocio.

El propósito se vincula con el sentido de pertenencia, con la identidad de ser parte de algo mayor: sea desde una empresa pequeña a una grande, desde emprendimientos desde diferentes tamaños, o en otros tipos de organizaciones.

Construir identidad, pertenencia, cultura interna, nos invita a los líderes y por ende a las empresas a desarrollar acciones asertivas, eficientes y pertinentes que contribuyan a vincular el sentido de propósito individual con el sentido de hacer del equipo y finalmente de la misión de la organización.  Para los lideres esta implicación de propósitos individuales, grupales y empresariales comprende acciones que pasen por el establecimiento de conversaciones y de estrategias comunicacionales en donde se indaguen propósitos, intenciones, expectativas individuales y de equipo, establecimiento de objetivos, y motivar a la participación, a la iniciativa, a la sinergia grupal y a la puesta de sentido tanto en el quehacer individual como en el de equipo.

Inspirar, motivar, desarrollar, acompañar y escuchar son tareas de los líderes que permiten consolidar y vincular el propósito y la pertenencia tanto de las personas como de los equipos en las organizaciones.

Nimsi Chavez

Nimsi Chavez

Psicóloga. Coach Ontológico Senior. Actualmente se desempeña como Responsable de RRHH en Inthegra.